Manejo Integral del Fuego (MIF)

El MIF es un enfoque holístico que integra las dimensiones ecológicas, sociales, económicas y de gobernanza de los fuegos en los paisajes. Aborda todos los aspectos de la gestión de los incendios, desde la prevención y la preparación hasta la respuesta activa.

El MIF también considera las relaciones ecológicas de los animales y la vegetación con el fuego (tolerancia, resiliencia), así como los aspectos socioculturales de la protección de la vida y el bienestar, teniendo en cuenta las culturas tradicionales e indígenas. Al combinar conocimientos científicos, técnicos y tradicionales, el MIF fortalece la capacidad de las personas y los ecosistemas para adaptarse a los patrones cambiantes del fuego, al mismo tiempo que reduce los impactos de los incendios destructivos.

Cinco objetivos centrales del MIF

Paisajes
resilientes

El MIF refuerza la capacidad de los paisajes para recuperarse tras un incendio, manteniendo sus funciones ecológicas.

En la región de Sierra de Gata-Las Hurdes, en el centro de España, los gestores locales aplican un enfoque en mosaico: intervenciones a pequeña escala como pastoreo gestionado, rotación de cultivos y limpieza controlada de matorrales crean un entramado de tipos de vegetación y cargas de combustible. Esta heterogeneidad limita la propagación del fuego, confina los posibles incendios a áreas más reducidas y favorece la biodiversidad.

¿Quieres saber más?

Landscape resilience. Basics, case studies, practical recommendations – Catrin Schmidt (2022)  

Fire-Smart Territories: a proof of concept based on Mosaico approach – Fernando Pulido et al. (2023)  

Medios de vida locales sostenibles

El MIF promueve los medios de vida locales e integra el conocimiento tradicional en la gestión del fuego.

En algunas zonas de Centro y Sudamérica, comunidades indígenas aplican quemas tradicionales y gestionan parcelas agrícolas usando técnicas ancestrales para mantener la fertilidad del suelo, reducir los riesgos de incendio y garantizar la producción de alimentos y los ingresos. Estas prácticas muestran cómo el conocimiento cultural y la custodia ambiental se combinan para apoyar el bienestar comunitario, reafirmando el papel estratégico de las comunidades en la gestión de los incendios y el uso del fuego, y fortaleciendo la gobernanza comunitaria.

Ecosistemas en equilibrio

El MIF conserva y restaura la integridad ecológica mediante el mantenimiento de hábitats adaptados al fuego y la diversidad de especies.

En las sabanas africanas, los incendios regulares de baja intensidad regulan la densidad de árboles y arbustos, evitan que los pastizales se conviertan en matorrales densos y preservan mosaicos de hábitat que sostienen a herbívoros y aves. Al permitir que el fuego cumpla su papel ecológico natural, los gestores mantienen la estructura del ecosistema y la biodiversidad.

¿Quieres saber más?

Reducción del riesgo de incendios forestales

El MIF mitiga el riesgo y el impacto de los incendios destructivos mediante la gestión estratégica del combustible, con las quemas prescritas como herramienta central.

En los bosques del sur de Europa, especialmente en Portugal, los gestores aplican quemas prescritas en partes del paisaje para reducir la continuidad del combustible y limitar el tamaño y la severidad de los incendios. Este enfoque dirigido mantiene los incendios bajo control mientras protege a las comunidades y a los ecosistemas.

¿Quieres saber más?

Reducción de emisiones de carbono

El MIF disminuye las emisiones de gases de efecto invernadero mediante la gestión del momento, la extensión y la intensidad de los incendios.

En las sabanas del norte de Australia, las comunidades indígenas realizan quemas al inicio de la temporada seca para crear un mosaico de vegetación que evita la propagación de incendios de alta intensidad más adelante. Este enfoque planificado y sostenible reduce las emisiones de los incendios incontrolados, a la vez que mantiene las funciones del ecosistema y apoya los medios de vida locales.